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Revoluciones Latinoamérica es un blog informativo y de análisis sobre el acontecer diario en América Latina, administrado por Mónica Solís y creado por Samuel R. García en agosto del 2009. Aquí encontrarás la información puntual y objetiva sobre lo que sucede en países como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Dominica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

Argentina cancela invitación a ejército hondureño

Publicado por ::: RMX ::: miércoles, 12 de agosto de 2009 0 comentarios

Agencias

El gobierno argentino canceló la invitación al ejército hondureño para la Conferencia de Ejércitos Americanos a realizarse en octubre en Buenos Aires por su participación en el golpe de Estado.

"La Ministra de Defensa, Nilda Garré, instruyó al jefe del Estado Mayor General del Ejército (EMGE), teniente general Luis Pozzi, a cancelar la invitación al Ejército de la República de Honduras para participar de la próxima Conferencia de Ejércitos Americanos (CEA)", indicó un comunicado.

El Ministerio explicó que la decisión obedece a la "participación protagónica de esta fuerza en el golpe de Estado verificado el 28 de junio pasado contra el presidente constitucional Manuel Zelaya".

Zelaya fue secuestrado por militares de su domicilio la madrugada del domingo 28 de junio y trasladado en un avión a Costa Rica, en una operación que recibió el repudio de la comunidad internacional.

Desde entonces, el mandatario depuesto intentó regresar a su país para retomar el poder usurpado por el presidente de facto, Roberto Micheletti, que se enfrenta a un creciente aislamiento internacional y a masivas movilizaciones internas en demanda de la restitución del orden constitucional.

El ministerio de Defensa recordó en el comunicado la condena a los golpistas por parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA) y la suspensión del país centroamericano por parte de esta última.

El Ejército argentino ejerce por dos años la Presidencia de la CEA y está encargado de realizar una reunión preparatoria del 24 al 28 de agosto, además de la Conferencia que se desarrollará entre el 26 y el 30 de octubre próximo, ambas en la capital argentina.

El Ejército de Honduras había sido invitado al encuentro, en su carácter de miembro de la OEA, el 27 de mayo pasado, pero el gobierno argentino informó esta semana sobre la cancelación de esa invitación a sus pares del continente y a las autoridades hondureñas, precisó el comunicado.

El ministerio de Defensa indicó que la cancelación de la invitación al ejército hondureño al encuentro de la CEA y la suspensión de la cooperación militar cesarán de inmediato si se restablece el gobierno del presidente Zelaya.

La presidenta argentina, Cristina Kirchner, condenó inmediata y enérgicamente el golpe de Estado y ordenó suspender los efectos del tratado de cooperación en materia de Defensa vigente entre ambos países.

Además, concedió asilo en su embajada en Tegucigalpa a dos funcionarios del gobierno de Zelaya, el ex ministro Enrique Flores Lanza y a Armando Sarmiento, un pariente cercano y ex funcionario del derrocado Presidente.

Desde el derrocamiento de Zelaya se sucedieron varias marchas en Buenos Aires en demanda del retorno al orden constitucional convocadas por organizaciones de izquierda, sindicales y estudiantiles, como la realizada este miércoles frente a la embajada de Estados Unidos.

"Abajo el golpe en Honduras", señalaba un cartel que portaban varios de los centenares de manifestantes, que quemaron banderas y muñecos frente a la sede diplomática.

Notimex

El gobierno chileno le quitó hoy sus credenciales diplomáticas al embajador de Honduras, Francisco Martínez, y reiteró que desconoce al gobierno de facto de Roberto Micheletti, informó hoy el canciller Mariano Fernández.

El jefe de la diplomacia chilena dijo a periodistas que "el gobierno del presidente Manuel Zelaya envió una nota verbal diciendo que el embajador de Honduras que está instalado en Chile dejaba de ser el embajador".

Añadió que, por ese motivo, la cancillería informó a Martínez que "tenemos la información de que ya no está más en funciones y que debe proceder a restaurar su situación diplomática en favor de una situación civil, porque él es casado con una ciudadana chilena".

Fernández explicó que el ahora ex diplomático hondureño "tiene que entregar sus inmunidades diplomáticas, digamos las patentes del auto si tiene un auto personal, no contar con las acreditaciones como embajador, etcétera, lo que es normal".

Agregó que, como Chile no reconoce a Micheletti, "no podemos aceptar a ningún embajador paralelo ni de facto", tras lo cual dijo que el embajador de la nación centroamericana acreditado ante el gobierno chileno ahora es el jefe de la misión hondureña en Estados Unidos.

Martínez concedió hace unas semanas una entrevista al diario chileno El Mercurio, donde defendió el accionar del régimen golpista de Micheletti y criticó las gestiones del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, a favor de Zelaya.

Tras esa entrevista, la canciller del mandatario constitucional hondureño, Patricia Rodas, le había solicitado al gobierno de la presidenta chilena Michelle Bachelet que le retirara las cartas credenciales a Martínez, quien dejó sus funciones hace unos días.

El anuncio del canciller Fernández se produjo la víspera de la visita que Zelaya realizará a Chile este jueves para reunirse en el presidencial Palacio de La Moneda con Bachelet y dialogar sobre la tensa situación que vive su país desde el 28 de junio pasado.

Alba TV / Aporrea.org

En el Boulevar Juan Pablo II se habían unido las manifestaciones contra el golpe de estado que partieron desde los departamentos de Olancho, La Paz y Comayagüa. De manera simultanea se estaban realizando manifestaciones en San Pedro Sula.

En Tegucigalpa, la marcha se concentro en el sector de Juan Pablo II, de alli se marchó hacia Casa Presidencial donde habia un fuerte escudo de militares, estuvimos gritando consignas y cantando canciones contra el golpe gorila.

La barricada militar conformada por cientos de soldados antimotines con sus escudos que protegía la casa presidencial estaba siendo empujada por los miles de manifestantes que están congregándose en el área. Líderes con megáfonos a gente con gritos de ‘vamos! adelante! demostrémosles la fuerza de este pueblo unido! Era impresionante ver la gruesa fila de escudos militares siendo empujada a puro hombro por los manifestantes.

Varios manifestantes denunciaron la presencia de francotiradores y la militarización de los alrededores de la Casa Presidencial.

Ante la amenaza de represión violenta, y una vez expresada la opinión del pueblo, se dieron instrucciones de dirigirse a la Universidad Pedagogica Nacional para planificar las actividades de mañana. Casi al llegar, en el Sector de Plaza Miraflores, la marcha fue reprimida brutalmente con tanquetas de agua y gas lacrimogeno.

Varios manifestantes resultaron heridos. También se informa de que, ante la cacería iniciada por los represores, los manifestantes prendieron fuego a un restaurante de lujo.

Por otro lado, hay denuncias en El Paraíso de que militares han estado acosando las zonas rurales y violando mujeres en la zona. Hay levas de jóvenes, y las escuelas secundarias las están utilizando para entrenar a menores contra su voluntad en técnicas militares.

También se informó que este fin de semana los taxistas y los trabajadores del aeropuerto se sumaron a la huelga general contra el golpe de Estado, lo que ocasionó el cierre de los principales aeropuertos y de muchas carreteras.

Con información de Honduras Resiste y Habla Honduras. Traducido por La Haine

17.30 (1.30)

Informa Radio Maíz que sobre las 16.15 comenzó la represión a la marcha que iba cerca del bulevard por parte de las fuerzas armadas. La marcha está ahora cerca de plaza Miraflores.

Policía de transito atacó con arma de fuego a manifestantes de Tegucigalpa, hay un herido hospitalizado.

Hay disparos y mucho gas lacrimógeno, se presume puede haber un muerto ya. La represión se hace en el momento en que la gente va saliendo de sus trabajos y eso hace mas peligrosa la acción represiva.

Se desplazan 5 contingentes de fuerzas de élite Cobra y la tanqueta de agua (ballena) detrás de la manifestación que va con rumbo a la universidad Pedagógica.

La gente corre para todos lados, algunos se han resguardado en la universidad. Están bombardeando con gases lacrimógenos la universidad, la gente que se estaban refugiando adentro trata de salir saltando los muros.

Los policías tienen una actitud extremadamente agresiva, usan gas pimienta de manera desmedida

Manifestantes en Tegucigalpa denuncian la presencia de francotiradores y la militarización de los alrededores de la Casa Presidencial.

La Gran Marcha de Tegucigalpa se encuentra 50 metros de la Casa Presidencial frente a un retén de seguridad.

15.30 (23.30)

Gran Marcha de Tegucigalpa se dirige a la Casa Presidencial para manifestarse en contra del golpe de estado.

Miles de compañeros provenientes desde Comayagua y la Paz están siendo recibidos en el Boulevard Juan Pablo Segundo deTegucigalpa. Primera Dama Xiomara Castro de Zelaya encabeza gigantesca marcha en Tegucigalpa.

Marchas multitudinariarias provenientes de Occidente y Puerto Cortés están arribando a San Pedro Sula. Multitudinaria marcha se dirige desde la Ciudad de la Lima hacia San Pedro Sula.

Con información de contraelgolpe

14.00 (22.00)

Juan Barahona denuncia la presencia de francotiradores en los alrededores de la concentración, apostados en los edificios cercanos. Un helicóptero ha sobrevolado persistentemente sobre la concentración amedrentando a los manifestantes.

Son miles y miles los que entran a Tegucigalpa en diversas marchas que vienen de los 4 puntos del país. Mientras Gorileti hace llamados a sus secuaces de no tener miedo por esos 4 enmascarados que andan haciendo desorden en la ciudad...

Los lideres de la resistencia dicen que grupos de 20, 25 mil manifestantes son los que entran en cada punto de acceso, sumándose a los más de 50 mil que ya están en el boulevard Juan Pablo II... y siguen llegando y esperando mas bloques de manifestantes.

Por la tarde habrá una caminata hasta la universidad Pedagógica donde se realizará un festival artístico.

Milicos llegan en grandes cantidades a la villa Olímpica: En este momento reportan que están llegando camiones llenos de militares cargados con indumentaria para represión. Se están apostando en los alrededores de la villa Olímpica.

Con información de Radio Maíz y Resistencia Morazán

Video Fuente: http://www.youtube.com/user/francoito


Vía Campesina

Anoche a las 11:23 pm - después del toque de queda que se inició a las 10:00 pm - personas desconocidas abordo de un Toyota Turismo de color crema placa PCA1981 dispararon contra la oficina de la Vía Campesina en Honduras que coordina el compañero Rafael Alegría. El hecho fue un claro atentado contra nuestras organizaciones sociales y sus dirigentes sociales que están al frente de la resistencia contra el golpe de Estado. Les recordamos que hace unos 15 días hubo una bomba capaz de matar a 15 personas que se estalló en la sede del Sindicato de Trabajadores de la Industria de Bebidas y Similares (STIBYS). Hoy se suma este otro hecho criminal en la oficina de la Vía Campesina. Las dos organizaciones antes mencionadas son parte del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe del Estado.

Condenamos esta acción ya que las actividades de la Vía Campesina y del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe del Estado son completamente pacíficas. Agregamos que curiosamente cuando se estipula un toque de queda los únicos que pueden andar en las calles son los policías.

La Vía Campesina en Honduras llama a los organismos de derechos humanos nacionales e internacionales para vigilar y darle seguimiento no solamente a este hecho contra su sede y sus dirigentes, sino la defensa de los derechos humanos de todo el pueblo Hondureño y de las y los compañeros que están en las calles en resistencia contra el golpe de estado desde hace 46 días. El Dirigente Rafael Alegría comenta que “Los derechos del pueblo están siendo realmente violentados. Esta es una situación lamentable, ya que desde que se inició la resistencia ha habido muchos heridos, asesinados, capturados, desaparecidos y muchas otras violaciones a los derechos humanos de los hondureños.”

Según un informe preliminar proporcionado por uno de los abogados asesores del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe del Estado, fueron cientos de personas heridos y más de 40 detenidos como resultado de hechos violentos suscitados ayer en horas de la tarde ya para culminar una movilización masiva y pacífica. El grupo de abogados del frente interpuso un recurso de Habeas Corpus para lograr la liberación de las y los compañeros detenidos ayer. La dirigencia del frente mantiene que se produjeran esos disturbios ocasionados por personas ajenas a la protesta, enviados por los golpistas, para provocar estos enfrentamientos y desprestigiar las protestas pacíficas que ha venido desarrollando el frente. Las personas detenidas están acusadas de rebelión, terrorismo, y traición de la patria entre otros delitos.

Enfatiza Alegría que “El Frente de Resistencia no es responsable de estos hechos. Los principios y la mística del Frente son la marcha pacífica, el reclamo pacífico, la movilización pacífica. En ningún momento usamos o llamamos a hechos de violencia. Parece que estos hechos son de grupos interesados en hacer fracasar la movilización social que se encargan de la provocación de toda esta situación y categóricamente decimos que no tenemos ninguna responsabilidad en estos hechos.”

Por todo lo sucedido en las últimas 24 horas, la Vía Campesina de Honduras hace un llamado a la Vía Campesina internacional, los movimientos sociales, organizaciones defensoras de derechos humanos nacionales e internacionales para que envían mensajes o delegaciones para apoyar lo que es la solidaridad y la defensa de los derechos humanos en Honduras, y ayudar ponerle un alto a tanta injusticia y violencia en contra del pueblo hondureño que se encuentra indefenso.

Diagnostican influenza A al presidente de Costa Rica

Publicado por ::: RMX ::: martes, 11 de agosto de 2009 0 comentarios

AP

El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, informó el martes que sufre de gripe A H1N1.

''La pandemia no hace distinciones: soy un caso más en el país de contagio y estoy sometido a las recomendaciones que las autoridades de Salud han establecido para toda la población'', comentó Arias en una nota divulgada por su oficina de prensa.

El boletín detalló que Arias padeció dolores de garganta y temperatura desde el domingo, en un cuadro similar al de la influenza, por lo que los médicos recomendaron realizar la prueba y además iniciaron el tratamiento con antiviral.

''El presidente padece de asma, por lo que se encuentra en un grupo de riesgo'', agregó el comunicado.

Arias, de 69 años, debió suspender todas sus actividades y se mantendrá al menos hasta el próximo lunes en su casa, en aislamiento.

El último acto público en el que apareció fue la inauguración de un centro de llamadas, pero más tarde canceló otro evento que tenía agendado.

''Aparte de las dolencias como la fiebre y el dolor de garganta me siento en buen estado y en plenas capacidades para realizar mis funciones en la modalidad de teletrabajo'', es decir comunicándose por teléfono y otros medios, manifestó el mandatario.

La noticia fue confirmada en conferencia con periodistas por el hermano del presidente y ministro de la Presidencia, Rodrigo Arias, la ministra de Comunicación, Mayi Antillón, y la viceministra de Salud Ana Morice, quienes solicitaron a la población mantener las medidas de prevención, como lavarse las manos a menudo.

Datos divulgados el martes por el ministerio de Salud indican que el país registra 865 pacientes por la gripe, donde destacan 28 personas que fallecieron por esa enfermedad, con un último caso de una mujer de 40 años confirmado el martes.

fml

Rafael Correa reiteró su condena al golpe de Estado, al asumir el cargo de presidente del organismo

La Jornada/Gara


El presidente ecuatoriano Rafael Correa exigió este lunes a nombre de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) la restitución "inmediata e incondicional" en el cargo del depuesto mandatario hondureño Manuel Zelaya.

Al asumir la presidencia Pro-Témpore de la Unasur de manos de la gobernante chilena Michelle Bachelet, Correa ratificó la enérgica condena del organismo regional al golpe de Estado en contra de Zelaya, perpetrado el 28 de junio pasado. Rafael Correa también tomó juramento para un segundo periodo en la presidencia de Ecuador.

Correa llega a su segundo mandato con una popularidad superior a 50 por ciento, y la promesa de radicalizar su "revolución ciudadana", principalmente a través de un aumento en la inversión social. Asimismo, el líder ecuatoriano ha anticipado una línea de gobierno más dura frente a petroleras extranjeras y a la prensa, a la que juzga como corrupta y de oposición.

Sobre Zelaya, Rafael Correa señaló que Unasur, del que forman parte 12 naciones sudamericanas, debe emplear toda su fortaleza para lograr que el depuesto gobernante hondureño vuelva al cargo de manera inmediata.

Zelaya fue expulsado de su país el 28 de junio pasado, cuando tropas del ejército asaltaron su residencia y bajo amenaza lo subieron a un avión que lo llevó a Costa Rica, donde el presidente Oscar Arias desarrolla una mediación para solucionar la crisis hondureña.

Al asumir la Presidencia Pro-Témpore de la Unasur Correa hizo notar que los efectos de la crisis económica internacional golpearán con fuerza a la región, que este año perderá entre 2.3 y 2.6 millones de empleos y registrará una contracción de entre 1.5 y 2.0 por ciento. Aseveró que la crisis global de ninguna manera es coyuntural ya que ha puesto de manifiesto problemas estructurales del capitalismo ante los cuales la región debe dar respuestas creativas.
Unasur celebrará una cumbre sobre el uso de EEUU de las bases en Colombia

La cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) concluyó sin un pronunciamiento común sobre la utilización por parte de EEUU de siete bases militares de Colombia, el cual, según recalcó el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, puede llevar a una guerra regional. El próximo 24 de agosto los cancilleres y ministros de Defensa se reunirán en Quito para tratar esta polémica cuestión que tanto rechazo ha suscitado en América Latina e intentar lograr una postura común.

Además, Unasur no descarta convocar una reunión presidencial extraordinaria en Buenos Aires, a la que se invitaría al presidente de Colombia, Álvaro Uribe.

Ecuador asumió la Presidencia de Unasur en un panorama de alta tensión regional por esta cuestión, que actualmente negocian Bogotá y Washington.

Aunque no figuraba en el guión de la reunión celebrada en Quito, en la que Uribe fue el gran ausente, Chávez provocó el debate sobre las bases para advertir de la posibilidad de un conflicto bélico si EEUU formaliza su presencia militar en Colombia. «Vientos de guerra comienzan a soplar», alertó Chávez, quien se quejó de que la declaración final de la cumbre no incluyera esta cuestión.

Los cancilleres de Unasur decidieron no plasmar ningún pronunciamiento al respecto ante la falta de consenso respecto a una propuesta de resolución presentada por Bolivia para que el organismo rechazara la instalación de bases extranjeras en la región.

La intervención de Chávez dio pie a que se expresaran otros presidentes tanto sobre el acuerdo militar entre EEUU y Colombia como sobre la creciente beligerancia en la región, que Cristina Fernández (Argentina) calificó de «inédita e inaceptable», antes de ofrecerse como anfitriona para tratar este tema con la presencia de Uribe.

El mandatario brasileño, Luiz Inázio Lula da Silva, dijo sentirse «incómodo» por este clima y le sugirió a su homólogo ecuatoriano, Rafael Correa, que ayer asumió la presidencia pro témpore de Unasur, que le pida a Barack Obama, su presencia en una próxima cita de esta organización para analizar las relaciones de EEUU con Latinoamérica.

El presidente boliviano, Evo Morales, señaló que es «obligación» de Unasur «salvar al pueblo colombiano de los militares norteamericanos».

La representante colombiana, la vicecanciller, Clemencia Forero, insistió en que en su país ni hay ni se van a instalar bases militares extranjeras y dijo que la negociación del acuerdo militar sólo establece un acceso limitado de militares de EEUU.

En este ambiente de preocupación, Correa asumió la dirección de Unasur con el propósito de profundizar en la integración regional y con el deseo de que Sudamérica se convierta en la cuarta región más desarrollada del mundo. Recibió el testigo de la mandataria chilena, Michelle Bachelet, que ha dirigido el organismo desde la firma de su acta constitutiva en mayo de 2008 y que se despidió del cargo encomendando elreto de consolidar la democracia en América Latina, porque, dijo, aún no está logrado.
Correa: «La nuestra es la revolución de los oprimidos»

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, al asumir ayer su segundo mandato prometió profundizar la revolución ciudadana pacífica e «irreversible» que dirigirá sobre todo a mejorar las condiciones de los «oprimidos». En su discurso de toma de posesión, destacó cinco ejes de esta revolución, entre ellos el político, el económico y el de las relaciones internacionales soberanas que pretende profundizar en su nuevo mandato, que termina en 2013. «Es una lucha que la hemos empezado ya y que nadie la va a detener. La nuestra es la revolución de los oprimidos», recalcó.

Manifestó que su victoria electoral sólo ha sido «el primer paso de un proceso revolucionario» para construir una sociedad «incluyente, solidaria y equitativa», y destacó la aprobación de la nueva Carta Magna en 2008, como «piedra fundacional del cambio».

Correa resaltó la lucha contra la corrupción y una «revolución económica» que, dijo, ha dado prioridad a una «política digna y soberana» con supremacía del ser humano sobre el capital. El desarrollo, agregó, no es un balance financiero, «hay cosas con inmenso valor pero sin precio, de dignidad también viven los pueblos», sostuvo, al recalcar que su Gobierno «jamás ha permitido ni permitirá que alguna burocracia internacional» imponga sus políticas.
Añadió que respeta la soberanía y la búsqueda de la integración con el fortalecimiento de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) y la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), cuya presidencia asumió ayer. Y recalcó el compromiso de fortalecer relaciones bilaterales «basadas en el diálogo, cooperación y desarrollo», así como en el «respeto mutuo».

América Latina: No se trata de un proceso lineal

Publicado por ::: RMX ::: lunes, 10 de agosto de 2009 0 comentarios

Entrevista a Roberto Regalado

Osvaldo León


"Soy editor de un proyecto editorial que se llama Contexto Latinoamericano, que empezó como una revista trimestral de análisis político y que ahora publica también folletos y libros sobre lo que está pasando en el contexto latinoamericano desde un análisis de la izquierda latinoamericana actual”. Se trata de Roberto Regalado, jefe de la Sección de Análisis del Área de América, del Departamento de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Cuba, quien es uno de los fundadores del Foro de Sao Paulo que agrupa a un amplio abanico de colectividades políticas de izquierda. A su juicio, “un espacio bastante importante para seguir lo que está pasando en Latinoamérica”. Precisamente, en 2008, publicó el libro “Encuentros y desencuentros de la izquierda latinoamericana: una mirada desde el Foro de Sao Paulo”. A finales del pasado mes de Abril, en diálogo con ALAI, esto fue lo que nos dijo Regalado.

- En tu lectura del proceso socio-político latinoamericano, ¿cuáles son los rasgos, los hitos clave para poder descifrar una realidad cargada de sorpresas y de hechos inéditos?

Yo creo que entre 1989 y 1992 se cierra una etapa histórica que, a nivel mundial, la abre el triunfo de la revolución de octubre de 1917 y se fortalece con la Segunda Guerra Mundial, cuyos hitos son la Unión Soviética, el campo socialista, avances importantes en el movimiento de la descolonización, el triunfo de la revolución China, Vietnam, Corea, Cuba. Y en el caso América Latina, se cierra una etapa histórica que se abre con el triunfo de la Revolución Cubana en el año 59 y que está caracterizada por un auge de diversas formas de lucha. Hay un auge de la lucha armada, que básicamente se da en momentos inmediatamente después de la Revolución Cubana. Luego, hay un segundo momento de auge de la lucha armada a finales de la década del 60, que es el momento en que cae el Che en Bolivia.

Después, hay flujo y reflujo hasta finales de los 70, cuando se produce el triunfo de la Revolución Sandinista, el auge de la lucha armada en El Salvador y en menor medida en Guatemala. Fue una época en la que también hubo los procesos militares progresistas encabezados por Velasco Alvarado, por Omar Torrijos, Juan José Torres en Bolivia. Estuvo el triunfo del gobierno de la Unidad Popular en Chile, encabezado por el presidente Allende. O sea, hubo diversas formas de lucha.

Toda vez, en esencia se registra un paradigma muy similar al del triunfo de la Revolución Cubana. Es decir, una ruptura violenta del status quo y el establecimiento de un poder revolucionario: se da un triunfo, rompe con el sistema de dominación y viene una larga y dura etapa de consolidación del poder revolucionario en condiciones de bloqueo y aislamiento; agresión que presupuso en el caso de Cuba una ayuda sustancial de parte de la Unión Soviética hasta que Cuba pudo mantenerse por su propia cuenta. Cae la Unión Soviética y, sin embargo, Cuba sigue. En el caso de la Revolución Sandinista presupuso también una ayuda importante por parte de la Unión Soviética, lamentablemente, ya era otro momento, y no con la magnitud que había recibido Cuba.

Al caerse la Unión Soviética, nos quedamos sin el apoyo de ese elemento fundamental de apoyo externo. Por ejemplo, en El Salvador quizá se hubiese podido forzar las cosas y llegar a una derrota militar del ejército salvadoreño. Sin embargo, yo no estoy seguro de que habría podido sobrevivir a posteriori. Por lo tanto, como decía Schafik, se impone plantearnos nuevas formas de lucha sin perder los objetivos revolucionarios.

Entonces, esa etapa de luchas abiertas, como la Revolución Cubana, se cierra entre finales del 89 y principios de los 92. O sea, tomo en cuenta la invasión de Estados Unidos a Panamá en diciembre del 89; tomo en cuenta la “derrota electoral” de la revolución popular sandinista en febrero del 90 –pongo entre comillas porque se consumó en las urnas lo que en realidad fue el resultado de una guerra de agresión que duraba ya 10 años-; tomo en cuenta la desmovilización de importantes movimientos guerrilleros colombianos, en particular el M19 y otros más, que se producen entre 1990 y 1991; y tomo en cuenta la firma de los Acuerdos de Chapultepec que pone fin al conflicto armado en el caso del Salvador.

Creo que ya ese es el momento decisivo o el acontecimiento decisivo que marca el cierre de época, precisamente, porque era un movimiento revolucionario armado que en aquel momento tenía mayor capacidad combativa, una mayor eficiencia, que estaba en el clímax, en el apogeo de la lucha armada. Un movimiento que está desarrollando una guerra exitosa, desde el punto de vista revolucionario y, de pronto, la cambia el escenario internacional. Entonces, por razones que no necesariamente tienen que ver con el enfrentamiento armado dentro de las fronteras salvadoreñas, se ve obligado a entrar en un proceso de negociación.

Se trata de un hecho emblemático porque es el movimiento armado -no el primero ni el único que entra en un proceso de negociación- que al cambiar la forma de lucha armada por la forma de lucha política lo hace con mayor eficiencia, es el que tiene mayor acumulado desde el punto de vista político militar y cuando pasa por la mesa de negociación, sale con un mayor acumulado desde el punto de vista político, movilizativo e institucional. Después se dan, por supuesto, los Acuerdos de Nueva York que ponen fin al conflicto guatemalteco en 1996, donde el imperialismo norteamericano tuvo que presionar a la oligarquía guatemalteca y al ejército para que llenaran ese expediente.

- En ese entonces se decía: cuando teníamos las respuestas, nos cambiaron las preguntas. Y ahora resulta que el mapa político latinoamericano cada vez más se inclina a la izquierda. ¿Cuál es tu interpretación?

Creo que hay cuatro elementos, tres positivos y uno negativo. El primer término, el acumulado de lucha que el movimiento revolucionario traía de todo el siglo XX y, en particular, de este período 1959 – 1989. Si no hubiese habido un Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional con un tremendo historial de guerras revolucionarias y bravas desde 1980 a 1992, no habría hoy un FMLN con posibilidades de elegir a un candidato presidencial. Eso es un acumulado que se trae. Es decir, no se alcanzaron todas las metas que el FMLN se planteó, la toma de poder, la conquista de poder, el establecimiento de un poder revolucionario, pero hay un acumulado y ese acumulado no se puede desconocer. Si no hubiese habido ese largo período de lucha y ese intenso período de lucha que se da entre 1959 y 1989, no habría hoy gobiernos de izquierda en toda América Latina, y en el caso particular de Centro América, si no hubiese habido una revolución popular sandinista en el año 79, no habría hoy espacios para que el Frente Sandinista de Liberación Nacional pudiera competir, en este caso, ganar el gobierno. Si no hubiese habido una lucha armada en el Salvador, de la manera en que la hubo, no hubiese hoy un gobierno del FMLN.

Un segundo elemento, el rechazo mundial y, por supuesto, regional a los crímenes tan brutales que cometieron las dictaduras militares de Seguridad Nacional. Lo que hace que provoque un rechazo que, por lo menos hoy, sería impensable volver a aquello. No se descarta la posibilidad de un golpe de estado reaccionario; se intentó en Venezuela contra el presidente Hugo Chávez, pero ya el esquema no es el mismo. En todo caso, el esquema sería: dar el golpe de Estado e inmediatamente buscar algún tipo de fachada civil e inmediatamente buscar algún tipo de “constitucionalidad democrática”, entre comillas. Es decir, no sería una dictadura militar que se instala, y que va a mantenerse en el gobierno. No se haría ya aquellas dictaduras que duraban 10, 15, 20 años. Es decir, el período de las dictaduras de Seguridad Nacional, si empezamos a contar desde el golpe de Estado en Brasil contra João Goulart en el 64 hasta el 89, cuando termina la de Pinochet, duró 25 años. Ese tipo de dictaduras ya serían impensables. Podría haber un golpe de Estado pero tratarían siempre de darle algún tipo de civilidad, etc. etc.

Tercer elemento: la movilización popular en la lucha contra el neoliberalismo, que aunque ha habido y sigue habiendo problemas, a veces desencuentros, entre movimientos sociales y partidos políticos de izquierda, aunque ha habido mucha tensión entre la lucha social y la lucha política de izquierda, finalmente, hay puntos de encuentro muy importantes. Es decir, no se podría explicar la victoria de Evo Morales sin una decisiva participación política de los movimientos sociales bolivianos. No se podría explicar la victoria del mismo Chávez sin una decisiva participación política de los sectores populares, aunque ahí el grado de organización es menor.

En este sentido, creo que la participación del sujeto social más oprimido en la política, en el respaldo a los candidatos, también es importante. Me gusta mucho citar a Samuel Huntington, el ideólogo de las teorías de la gobernabilidad, que en el año 1975 escribió el Informe de la Comisión Trilateral. Huntington dice que una de las características inherentes a la democracia, burguesa por supuesto, es que una franja de la población no participa, señalando que para que funcione el sistema democrático tiene que haber una cantidad x de individuos, de personas, que no participe, que no esté interesada o en condiciones de ejercer sus derechos democráticos. Y lo que ha pasado en América Latina, creo que es un punto de no retorno, es que aquella gente que Huntington, por definición, excluía de la participación en el sistema democrático, está participando: los indios están votando, las mujeres están votando, los afrodescendientes están votando, toda esa gente está votando.

Y el cuarto elemento, el de carácter negativo, cerrada esta etapa histórica, es el que le apuesta a un nuevo sistema de dominación. Este nuevo sistema es transnacional y lo que busca es imponer al estado nacional latinoamericano una camisa de fuerza de la cual no se va a poder mover. Entonces, aunque consideren que lo óptimo es que gobierne la gente de la derecha, apuntan a que si llegase al gobierno alguna fuerza progresista, tenga puesta esa camisa de fuerza y no pueda moverse.

El chileno Hugo Zemelman señala que cuando Salvador Allende gana en Chile había un esquema, un modelo, demócrata-cristiano en el gobierno, lo derrota e implanta un gobierno socialista democrático, un gobierno social-demócrata. El cambio de figura, de partido, de presidente, implica un cambio de modelo. Lo que ha hecho el capitalismo es que ha puesto un modelo neoliberal, entonces, dice, bueno, hay alternancia dentro del modelo. Es decir, puede cambiar el partido, puede cambiar el dirigente, puede cambiar el presidente, pero sigue siendo un modelo neoliberal.

- De esta ecuación, ¿hay algún factor que haya prevalecido?

No hay una explicación única de porqué hoy hay gobiernos de izquierda. No se puede ver como resultado solo de factores positivos ni solo de factores negativos. Ambas visiones son extremas. Y si uno dice no, todo es positivo, bueno, entonces, quiere decir que la izquierda ya llegó al poder, no hay que hacer más nada, no hay que plantearse otras transformaciones. Si uno lo ve todo negativo, entonces estaría diciendo no se puede hacer más nada.

Si tomamos como punto de partida la elección mexicana de julio 1988, cuando le robaron el triunfo a Cárdenas, tenemos que decir que hay un primer momento, entre 1988 a 1998, en que los triunfos electorales de la izquierda se dan en los ámbitos locales y en las legislaturas nacionales pero ningún candidato presidencial triunfa. Incluso, fueron derrotados. Cárdenas fue derrotado tres veces, Lula fue derrotó tres veces, en Uruguay hubo tres derrotas, una de Seregni y dos de Tabaré durante 10 años. La primera victoria electoral de un candidato electoral de izquierda en esta época es la de Chávez.

Ahora, ¿cómo aprecio eso? Yo creo que, durante esos primeros 10 años, 88 a 98, aunque ya había un rechazo popular importante contra la reestructuración neoliberal, todavía ellos tenían la capacidad de infundir miedo. Esto es, si no reeligen a Menem, entonces la paridad del peso argentino con el dólar se desmorona, ustedes tienen deudas en dólares y no las van a poder pagar. O sea, había una capacidad de infundirle miedo al ciudadano. Había una capacidad de decir que si no se seguía con esos mismos gobernantes, con esas mismas políticas, iba a ser un gran acabose. Eso lo mantuvieron durante unos cuantos años. No es casual que el primer triunfo de un candidato de izquierda sea en Venezuela y haya sido el de Chávez. Porque ahí hubo un desmoronamiento institucional total, el miedo no funcionó. Intentaron para que Chávez no ganara, pero nada funcionó. Luego viene la historia de Lula, etc., etc.

Sería difícil decir cuántos gobiernos de izquierda hay, porque cada cual tiene una apreciación distinta de qué cosa es ser de izquierda. Yo puedo decir que hoy hay en el gobierno, ya bien como fuerza principal o como fuerza secundaria, o sea como fuerza dentro de la coalición del gobierno, miembros del Foro de Sao Paulo en 15 países. ¿Es de izquierda el gobierno de Chile? Yo creo que no, pero es miembro del Foro de Sao Paulo y por lo tanto está dentro de esta lista, y ese es el otro problema.

La idea que yo tengo es que en América Latina está sucediendo hoy algo parecido, en un sentido y diferente en otro, a lo que sucedió en Europa a postrimerías del siglo XIX y del XX. Es decir, la sustitución de las formas violentas de implantación en las que nace el capitalismo, por la implantación de la hegemonía. Ahora, hay grandes diferencias con Europa porque allí esa sustitución de la dominación por la hegemonía fue la idea, metamorfoseada, caricaturizada, lo que quieras, pero las ideas de la revolución francesa; mientras que las ideas que presiden la hegemonía en América Latina hoy es el neoliberalismo. Hay una gran diferencia entre el liberalismo político emanado de la revolución francesa y lo que hoy es el neoliberalismo. Otra diferencia es que en Europa eran potencias imperialistas, potencias capitalistas que se estaban beneficiando de la explotación de lo que hoy es el Sur, el Tercer Mundo, del llamado mundo colonial, semicolonial y, por lo tanto, eran potencias con un extraordinario desarrollo político, económico y social, basado en el desarrollo tecnológico y basado en la explotación del Tercer Mundo. En el caso de América Latina estamos hablando de naciones subdesarrolladas. Es decir, que es un proceso mucho más complejo que lo que ocurrió en Europa.

Entonces la gran pregunta que yo hago, es: ¿cuánto de sujeción a la hegemonía neoliberal y cuánto de construcción de contrahegemonía popular hay en cada proceso latinoamericano actual donde hay un gobierno de izquierda? Yo no creo que hay una respuesta única, no creo que hay una cosa químicamente pura. Porque hay compañeros que se ponen a analizar las políticas del gobierno boliviano y ven signos de neoliberalismo. Hay compañeros que se ponen a analizar las políticas del gobierno de Chávez en Venezuela y ven signos de neoliberalismo.

El capitalismo neoliberal es el capitalismo real de nuestros días. Y no puede haber otro, tiene que ser capitalismo neoliberal. No responde a la gente, responde a un grado de envejecimiento, de agotamiento del sistema capitalista de producción que obliga a la concentración extrema de la riqueza, a la masificación extrema de la pobreza, de la marginalidad, de la exclusión. Entonces, bueno, puedes llegar a ser un gobierno progresista latinoamericano y puedes llegar a contener bastante, contener en la medida de lo posible, ese tipo de tendencias, no las puedes eliminar, tiene que haber rastros de neoliberalismo porque no lo pueden evitar, aunque sea un gobierno de izquierda.

¿Cuánto se opone el gobierno al neoliberalismo?, ¿cuánto se opone a la hegemonía neoliberal?, ¿en qué medida está construyendo contrahegemonía popular? Bueno, yo no tengo la respuesta, pero esa es un poco la situación.

- La caracterización que haces de Venezuela, respecto a la de crisis institucional también se podría aplicar a Ecuador y Bolivia, y en cierta medida a Paraguay…

Veamos. En el caso de Venezuela hubo un desmoronamiento institucional. No pudieron evitar que Chávez ganara y no pudieron evitar que Chávez hiciera todo lo que consideró necesario hacer, por lo menos en un período de 4, 5 años durante el cual transformó la Constitución, transformó las leyes, aplicó programas sociales, etc., y la oposición tardó en reorganizarse, reestructurarse, ya no como oposición política sino bajo todos los mecanismos que hoy conocemos, sobre todo con los medios de comunicación. Por eso, yo hablo de un desmoronamiento institucional en ese caso.

En el caso de Bolivia yo hablaría de un debilitamiento, no tanto un desmoronamiento. Y la diferencia está en que Evo no tuvo ese período de gracia que tuvo Chávez. Es decir, desde el momento en que Evo es electo, ya hay una derecha organizada, no a través de los partidos políticos que estaban muy desprestigiados, pero en este caso a través de los movimientos ciudadanos, la oligarquía disfrazada de autonomista, secesionista, etc. Hay una diferencia cualitativa que, por ejemplo, se puede ver en la facilidad relativa con la que Chávez hizo su proceso constitucional, en comparación con la dificultad que encontró Evo para desarrollar el suyo.

Pero a la vez, hay otros casos donde no ha sido un desmoronamiento, o un debilitamiento institucional, sino que sencillamente ha sido el acumulado de luchas. Es decir, no hay un desmoronamiento institucional, sino que al contrario la izquierda es electa para evitar que haya una crisis. Cuando a Lula lo eligen, lo que se estaba intentando evitar era que pase en Brasil lo que había pasado en Argentina, elijen a la izquierda para evitar que llegue la crisis. Y, aquí, es a la inversa, hay una construcción política de muchos años, el Partido de los Trabajadores se había formado en 1980, el Frente Amplio se había fundado en 1971, entonces aquí tenemos lo contrario. O sea, en un caso, crisis institucional sin fuerza política bien estructurada, bien consolidada, y, en el otro caso, no hay crisis institucional y hay una fuerza política.

- En el primer caso, ¿cuenta a que se den liderazgos fuertes?

Sí. Hay una figura que es la que convoca y eso tiene un papel importantísimo, un papel decisivo en el éxito. Se vota a favor de esa figura. Y, bueno, yo digo, lo que no se ha logrado, porque no es fácil, es la construcción política que permita la construcción a largo plazo y una actuación homogénea o, por lo menos, sino homogénea, una actuación coherente. Es decir, un gabinete que ya tiene heterogeneidad, más una legislatura que tiene otra, una constituyente que tiene otra heterogeneidad, la figura sí es muy emblemática, pero la actuación es muchas veces muy incoherente. Si tienes un ministro diciendo una cosa, otro ministro diciendo otra. Entonces, ahí entra la complejidad. Si a eso le agregamos… salvo en Cuba, el único lugar donde la clase derrotada agarró sus maletas y nos dejó el país. Es una suerte extraordinaria. Es decir, los tipos agarraron, hicieron sus maletas, se fueron a Miami porque pensaron que volvían en tres meses. Eso nos dio la posibilidad de hacer lo que nosotros entendimos que había que hacer, sin mayores dificultades. Pero nadie más ha tenido esa suerte. La burguesía está ahí adentro, la oligarquía está ahí adentro, el ejército viejo está ahí adentro, para que no haya la posibilidad de que el movimiento popular y que las fuerzas de izquierda actúen sin contrapeso, sin enfrentamiento.

Pero no hay que perder de vista que todo este proceso es muy joven, un proceso que la vida misma lo va guiando. Yo recuerdo que hace apenas unos años lo político y lo social eran ámbitos que prácticamente se repelían, eran dos polos opuestos. El movimiento social era el anatema del partido político de izquierda y era el que venía y le decía: no estás cumpliendo con tu deber, no estas cumpliendo con tu promesa. De ahí las invocaciones a la unidad entre lo social y lo político, donde uno no suplante al otro ni trate de dominarlo, sino que cada uno cumpla la función que debe cumplir y que se retroalimenten entre sí. Y es la propia vida que ha ido empujando a esa articulación, que es lo que expresa sobre todo el triunfo de Evo.

- ¿Consideras que ya hay mayor claridad y la voluntad política para avanzar en esa perspectiva?

La relación es compleja, pero a la larga cuando, por ejemplo, los movimientos populares brasileños tienen que optar entre Lula o Serra, por decir alguien, bueno, tienen que votar por Lula, independientemente que pueda haber un cuestionamiento a que las políticas del gobierno de Lula no llegan tan lejos como ellos desearían. Lo mismo ocurre en el caso de Uruguay, donde hay una articulación bastante grande entre el Frente Amplio y el movimiento sindical, independientemente que haya sus complejidades.

Yo si sigo pensando que falta algo. Yo no sé cómo, ni la nueva forma que tomará. Pero esa cosa que antes llamábamos poder político, era la capacidad de realmente actuar en función de cumplir con los objetivos estratégicos y tácticos también. Es decir, satisfacer el programa histórico de la izquierda, eso falta. Si no es la conquista de poder, si es la construcción, todo está muy bien, pero yo creo que falta eso. Estamos en un nuevo momento, no podemos mirar para atrás. Yo no estoy mirando nostálgicamente a la época de las guerrillas donde todo era supuestamente más fácil, se conquistaba el poder y se podía hacer, supuestamente, lo que quisiéramos. Yo sé que ahora hay que mirar hacia adelante, pero me sigue faltando el elemento del poder. Es decir, tenemos que ir a elecciones cada 4, cada 5, cada 6 años, depende el país, y la oposición no es una oposición que pudiéramos decir de una corriente popular, que puede tener otro punto de vista con respecto a la industrialización, a la agricultura o a la ecología. No, la oposición es neoliberal con todo el apoyo del imperialismo a las clases dominantes, de ese ejército que sigue agazapado ahí. Y si perdemos la elección, va a venir el neoliberalismo a arrasarnos a rajatabla.

Segundo elemento, en casos como Brasil o el mismo Uruguay, en sentido general, incluso si definimos a un bloque progresista, bueno, no es solo él el que gobierna, tiene que establecer determinadas alianzas que no son de izquierda, que son de centro, que son, incluso, de sectores de derecha porque en determinadas circunstancias se ven obligados. Ya tenemos un segundo problema. Hay que ganarle a la derecha. Hay alianzas con sectores que no son de izquierda. Y el tercer momento está la heterogeneidad del mismo bloque de izquierda donde hay gente que considera que hay que entrarle de frente y derrotar al neoliberalismo y hay sectores que, lamentablemente, de hecho, están de acuerdo y ejecutan las propias políticas neoliberales, y lo hacen a conciencia. Y todo esto adquiere más dramatismo y más sentido de urgencia en este momento, porque hay una crisis.

- Claro, lo que altera los términos del debate…

Al punto que si vemos las actividades contempladas por el Foro de Sao Paulo hasta su próximo encuentro, que será en México, del 20 al 23 de agosto, todas se refieren a la crisis y la actitud que frente a ella debe asumir la izquierda y el movimiento popular. Entonces, por supuesto, como hasta ahora, también de cara a la crisis hay dos polos. Hay un polo que dice que tenemos que cumplir con lo que nos dicen los organismos internacionales y las grandes potencias. Y están quienes dicen no, la crisis no le puede caer encima de nuevo a los pobres, tenemos que evitar que sean los trabajadores, los campesinos, los sectores más vulnerables los que paguen el efecto la crisis. Y hay sectores que dicen: tenemos que aprovechar la crisis para acumular políticamente y luchar a favor de una transformación social verdadera, socialista.

Ese es el enfrentamiento que está planteado en este momento. Yo creo que ese enfrentamiento existe desde que existen gobiernos de izquierda, de esta nueva camada como la llamo yo. O sea, desde el año 98 está planteado este enfrentamiento, que no es nada más que una forma metamorfoseada del enfrentamiento histórico reforma - revolución, con otras condiciones históricas, otras circunstancias. Pero, a la larga lo que se discute es lo mismo que se viene discutiendo desde finales de los años 60, por lo menos. Y ese es el debate que vamos a tener en el próximo Foro. Qué hacemos, seguimos las pautas que trazan los organismos financieros internacionales o los desafiamos y en qué medida los desafiamos y hasta qué punto esto implica una ruptura.

- Ahora, en uno y otro caso se cruza el tema integración

En uno y otro caso se cruza el tema integración que, lamentablemente, tampoco hay una visión única dentro de la izquierda. Está el proyecto ALBA, con Cuba, Bolivia, Venezuela, Nicaragua, y algunos otros países que se han ido acercando, incluso incorporando. No es un proyecto compartido, digamos, por el Cono Sur; Brasil, Uruguay, Argentina, Paraguay, siguen insertados en el MERCOSUR, con grandes contradicciones. Es decir, no hay todavía un proyecto integrador que esté consolidado, en desarrollo, y que sea capaz de llevar el peso, de acompañar las políticas de ruptura. Lo hay en ciernes, tampoco está acabado, en el caso del ALBA, pero está ahí.

- Pero también está UNASUR donde se plantea una nueva arquitectura financiera, el Banco del Sur, el Fondo de Compensación y Desarrollo, etc.

Correcto, eso está en desarrollo. Pero qué lastima que no haya avanzado 5 años más, antes que estallara la crisis. Por eso considero que debería apresurarse mucho más, quemar etapas, porque ya la crisis existe y todavía hay que llegar a acuerdos. Hay un problema lógico de maduración de cualquier proceso integracionista y es una lastima que la crisis no se demoró 5, 6 años más, o que UNASUR no hubiera comenzado 5 o 10 años antes de forma tal que las cosas esas que necesariamente hay que negociar, discutir, hay que acordar y presentar a las respectivas legislaturas para que las aprueben. Pero esta situación también puede actuar a la inversa, puede ser que la crisis haga que UNASUR avance en un año lo que en otras condiciones hubiera avanzado en 12 años. Es decir, la crisis también puede, ojalá, que sea ese el desenlace.

- Una de las características de este nuevo momento es la inédita autonomía de nuestros países respecto a Washington y los organismos internacionales asentados ahí. ¿Cómo puede gravitar el factor Obama al respecto?

Yo creo que hay avances en toda la línea. Es un proceso muy joven, de un nuevo tipo, pero obviamente hay cosas que son irreversibles. Para mi es muy importante lo que decía de Huntington, pues América Latina ha pasado un punto de no retorno en lo que es la participación popular en el tema político. Es decir, aquello que Huntington trataba de evitar, que es que los ciudadanos y las ciudadanas excluidos, marginados, participaran del sistema político y ejercieran su voto y que después lo defendieran como ocurrió en el Salvador. El FMLN logró, no solo que el pueblo salvadoreño votara sino que se organizara para evitar que le entraran los transportes colectivos de Honduras, de Nicaragua, con votantes nicaragüenses y hondureños pagados por la derecha para hacer el fraude. Es decir, no solo vota, sino además defiende el voto.

Esto no quiere decir que no pueda haber retrocesos. No estamos en una cuestión lineal. Podemos perder el gobierno en uno u otro país de América Latina, si ese mismo pueblo considera que el gobierno de izquierda que eligió no se comportó a la altura de sus expectativas y transó demasiado con la derecha y se puso a coquetear con el centro o aplicó políticas que no eran las que el pueblo esperaba. Eso puede pasar. Pero esa gente no va a dejar de ser un actor político, independientemente de que castigue en un determinado momento a un gobierno progresista o de izquierda que no haya cumplido con las expectativas que generó. Yo creo que ese es un punto de no retorno.

Eso es nuevo en América Latina, como lo es la configuración regional, pues lo que ha ocurrido es muy importante. El Grupo de Río nace en el año 86 en un momento de enfrentamiento álgido de los gobiernos de América Latina y Estados Unidos. Ronald Reagan gobierna del 81 al 89 y es él que, finalmente, a sangre y fuego, a través de la última etapa de las dictaduras militares de Seguridad Nacional, impone en Latinoamérica la reestructuración neoliberal. Pero, Ronald Reagan desarticuló el sistema de relaciones interamericanas. La OEA, en aquel momento, no valía nada. Y por eso es que surgen expresiones o mecanismos de concertación alternativa. Si había una OEA, ¿por qué no fue la OEA la que medió en el conflicto Centroamericano?, porque estaba en crisis. Y es entonces que surgió un grupo portavoz que se convirtió en el año 86 en el Grupo de Río. Reagan fue tan brutal no solo con los pueblos, sino incluso con los gobiernos, que polarizó todo.

En el momento en que nace, el Grupo de Río es un grupo contestatario, está tratando de reencauzar las relaciones latinoamericanas, es un grupo que está a favor de la creación de un espacio de Estados latinoamericanos y caribeños sin los Estados Unidos, en el cual estuviera Cuba. Pero se produce ahí el proceso que ya conocemos, desmoronamiento de la Unión Soviética, la bipolaridad y se da un giro de 180 grados en la estructura de los gobiernos. Entonces, ese Grupo de Río que había estado llamando a favor de una reforma democratizadora de la OEA, que había estado hablando de crear una organización de países latinoamericanos y caribeños, se vuelve sobre sus pasos y ya en el año 91 ese Grupo de Río, por primera vez, condena a Cuba, no solo condena sino que se da una Cumbre de estos países con Europa y son los latinoamericanos los que llevan a condenar a Cuba por supuestas violaciones a la democracia y los derechos humanos. Estamos hablando de cómo era eso al principio de los 90. Cómo ha cambiado el mapa político de América Latina donde hoy Cuba ingresa al Grupo de Río sin ningún tipo de condicionamiento.

Y, bueno, ahora entra en escena la administración de Obama. Sea que presida él o Bush, la cuestión de fondo es que preside el imperialismo norteamericano. Y ese imperialismo norteamericano no solo es malo sino que está en una crisis extraordinaria. Ya vimos en la Cumbre de Trinidad, él podrá sonreír, podrá darles la mano a los países latinoamericanos, podrá incluso poner la mano en el hombro, pero no puede cambiar la esencia de la política norteamericana. No puede dejar de tratar de echarles a los países latinoamericanos la crisis de los Estados Unidos. No puede flexibilizar en el tema migratorio. No puede flexibilizar en el tema comercial, no puede flexibilizar en nada. No veo que tenga margen de maniobra para acomodarse a un mapa político donde los países latinoamericanos reclaman una nueva presencia, un nuevo rol. Ya él mismo ha declarado que no está en condiciones de levantar el bloqueo a Cuba, que se ha convertido en un requerimiento casi unánime, por no decir unánime.

- En este contexto, adquiere particular relevancia pensar y actuar en términos de contra-hegemonía, que tiene que ver con participación y politización social, con cultura, con visiones capaces de enfrentar la crisis civilizatoria, etc., pero las urgencias de la coyuntura, de la propia gobernabilidad, hacen que no se descarte incluso el disciplinamiento social. ¿Cómo salir de este impasse?

Yo creo que hay de por medio un problema de visiones, de actitudes, de voluntades. ¿Qué se puede esperar de gente que, sencillamente, no quiere ir más allá de contener o de limitar, en alguna medida, lo peor de las políticas neoliberales? Y este es justamente el terreno de las luchas políticas internas que se están dando en este momento. Pero sí, obviamente, es clave la educación, la cultura, la formación política, la información, la conscientización, en primer lugar, de nuestra propia militancia, afiliados, miembros. Porque ese es uno de los problemas. Trabajar en esa dirección es una de las cuestiones fundamentales, porque, frente a una crisis, lo principal es la actitud que adoptemos. Es decir, adoptar una actitud pasiva de dejarnos aplastar una vez más, o adoptar una actitud contestataria, de no dejarnos pasar por encima.

Para mí, todas las experiencias de gobiernos de izquierda que hay en América Latina en este momento son positivas porque demuestran hasta donde se puede y hasta donde no se puede llegar. Es decir, dentro del capitalismo. Acuérdate que el Che decía que a la idea de la revolución solo se llega cuando se ha demostrado que por la otra vía no hay posibilidades. Entonces, creo que se está llegando a una experiencia en América Latina que está demostrando a qué se puede llegar y a qué no se puede llegar dentro del capitalismo y en qué medida habrá que emprender una transformación social revolucionaria.

Entonces, creo que el hecho de que haya una crisis adelanta los tiempos, para bien y para mal. Para bien porque nos coloca a la orden del día la batalla que pensábamos que se iba a dar en 5 años 10 años. Y para mal porque nos trae, nos recuerda que todavía no hemos hecho lo que teníamos que hacer. No hemos formado la escuela de cuadros, no hemos librado la batalla cultural…

- Y que no se resuelve con talleres de fin de semana.

Y que no se resuelve con talleres de fin de semana. Esa es la realidad.

Fuente: http://alainet.org/active/32256

Cuatro años de TeleSur

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Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

La contribución de TeleSur ha sido invaluable en dos sentidos: uno, en la construcción de un espacio de comunicación (audiovisual) propio, no controlado por los grandes conglomerados globales –aunque con influencia de los Estados accionistas-; y el otro, en la forja de una suerte de "nueva comunidad imaginada latinoamericana", que acompaña con interés, entusiasmo, solidaridad –y hasta con dolor, a veces- los procesos políticos nuestroamericanos.

Por estos días, TeleSur, la cadena multiestatal latinoamericana de televisión, está celebrando cuatro años de transmisiones para nuestra región y, recientemente, también para el resto del mundo, gracias a la difusión de su señal por medio del satélite venezolano Simón Bolívar.

Para dimensionar la importancia de un proyecto de esta naturaleza, basta con recordar que las primeras emisiones de TeleSur salieron al aire –a finales de julio del 2005- antes que Evo Morales, Daniel Ortega, Rafael Correa, Manuel Zelaya, Fernando Lugo, Álvaro Colom o Cristina Fernández asumieran la presidencia de sus países. En Cuba, no se producía aún la renuncia de Fidel Castro a la presidencia del Consejo de Estado, ni la elección de su hermano Raúl para sucederle.

La Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América daba sus primeros pasos, acercando a Cuba y Venezuela mediante mecanismos de cooperación que desafiaban la lógica de la globalización neoliberal y el pensamiento único, incapaz de concebir nada más allá del “libre comercio” y la maximización de las ganancias financieras. Y faltarían todavía tres años para que la Unión de Naciones del Sur fuese una realidad.

Aún más, la aprobación en referéndum democrático y con masivo apoyo popular de las nuevas constituciones de Bolivia y Ecuador, no pasaba de ser un sueño que nutría las luchas de los pueblos indígenas, los movimientos sociales y los sectores políticos más progresistas de estos países.

Este recuento de acontecimientos, que en un plazo menor a los cinco años se han sucedido unos a otros, vertiginosamente, como una inédita corriente expansiva, ilustran a cabalidad eso que el presidente ecuatoriano Rafael Correa definió en una ocasión como “el fin de la larga noche neoliberal”, o lo que ya conocemos en forma más generalizada como el cambio de época en nuestra América.

A través de la cobertura periodística, la señal televisiva y su sitio en internet, TeleSur ha sido parte de este cambio y le ha mostrado al mundo ese otro lado de la realidad social y política de nuestra región: el del despertar de los pueblos, el del protagonismo de los históricamente oprimidos y el renacer de muchas tradiciones culturales y políticas subalternas, sistemáticamente excluidas de la construcción de la realidad que presentan y difunden los medios de comunicación hegemónicos (como lo presenciamos durante varias semanas cuando TeleSur, en exclusiva, llevó a todos los confines las imágenes del golpe de Estado en Honduras, frente a una sospechosa indiferencia de las grandes cadenas de televisión comerciales).

A pesar de los obstáculos que todavía enfrenta su señal para difundirse en los sistema de televisión pública abierta en buena parte de la región –por prejuicios ideológicos, presiones políticas o por factores económicos-, la contribución de TeleSur ha sido invaluable en dos sentidos: uno, en la construcción de un espacio de comunicación (audiovisual) propio, no controlado por los grandes conglomerados globales –aunque con influencia de los Estados accionistas-; y el otro, en la forja de una suerte de nueva comunidad imaginada latinoamericana, que acompaña con interés, entusiasmo, solidaridad –y hasta con dolor, a veces- los procesos políticos nuestroamericanos.

Gabriel García Márquez, en calidad de miembro de la Comisión Internacional sobre Problemas de la Comunicación de la UNESCO que en 1980 publicó el Informe Macbride, expresó en este documento que: “Unas estructuras más democráticas de comunicación constituyen una exigencia nacional e internacional para los pueblos de todo el mundo (…). La quiebra del poder concentrado en las manos de los intereses comerciales o burocráticos es un imperativo universal, y reviste una importancia especialmente crucial para los países del Tercer Mundo”.

Hoy, en medio de tensiones y complejos procesos socio-políticos en el continente, la existencia de TeleSur plantea, una vez más, el imperativo de la construcción de un nuevo orden internacional de la comunicación, como condición para proteger la diversidad cultural de los pueblos y democratizar los flujos mundiales de información, de manera especial en el contexto de la globalización neoliberal.

Evidentemente, hay aspectos de este proyecto de comunicación que deben revisarse y someterse a la crítica. Uno de sus fundadores y exdirector, el periodista uruguayo Aram Aharonian, ha señalado objeciones sobre su funcionamiento que no deben ser desestimadas (ver: Aram Aharonian: "Telesur está tomada por ineptos, contrarrevolucionarios en el amplio sentido de la palabra" , Mundo Hispano, 18-11-2008).

Sin embargo, en la actual coyuntura política, y en una perspectiva histórica de la comunicación social en América Latina, el balance sin duda es positivo. Quizá el mayor acierto de TeleSur, en nuestra opinión, es que no ha perdido de vista la línea de reivindicaciones sociales, culturales y democráticas que forman parte de su propuesta original, y que de hecho constituyen la esencia de su carácter alternativo. Lo que, de alguna manera, nos recuerda que nuestra historia y nuestra cultura, no pueden ser otras sino las de nuestra resistencia y liberación.

The Wall Street Journal mantiene una campaña contra el presidente Manuel Zelaya Rosales porque el propietario de ese medio de comunicación, Rupert Murdoch, es enemigo acérrimo de Hugo Chávez.

Juan Carlos Rivera


Desde el pasado 30 de junio, el periódico norteamericano The Wall Street Journal publica regularmente notas de opinión, firmadas por Mary Anastasia O'Grady, que en vez de proveer información objetiva le entrega al lector una fuerte dosis de morbo, ficción y propaganda ideológica que defiende la dictadura de Roberto Micheletti y desacredita ridículamente al presidente constitucional Manuel Zelaya Rosales.

Le he seguido los pasos a O'Grady, una editora de ese medio impreso, y casi siempre me provoca carcajadas por la sarta de imprecisiones que convierten su texto ─ según ella─ de profundo análisis, en una columna de chismes políticos de barrio, que, incluso, recibe hasta por correo electrónico.

El pasado 20 de julio, la editora, que supuestamente es especialista en temas de América Latina, se desnudó y quedó al descubierto su estilo de trabajo. Ese día ella publicó una nota titulada “Honduras: en el punto de inflexión”.

“Cientos de correos electrónicos enviados desde Honduras inundaron mi casilla (…)”, escribió en la entrada. Pero la parte que me llamó la atención dice: “Todos salvo un puñado de los emails recibidos pedían la comprensión internacional de la amenaza a la democracia constitucional que representaba Zelaya. Una frase se repitió una y otra vez fue ‘por favor ruegue por nosotros’”.

Estimado lector de Mirada de Halcón, como usted puede percatarse, O'Grady escribe los textos encerrada en su laberinto, entre las paredes del Journal, viendo CNN, copiando datos de los despachos de las agencias de prensa, transcribiendo los correos electrónicos enviados en serie desde Honduras y leyendo los periódicos que pertenecen a los empresarios que financiaron el golpe de Estado, en más de una ocasión ha citado El Heraldo.

A diferencia de los periodistas que estamos en las calles de Honduras y que, en más de alguna vez, hemos soportado los gases lacrimógenos lanzados por las fuerzas golpistas, O'Grady opta por seguir los pasos de Jayson Blair, el periodista de The New York Times que escribía del francotirador de Washington cuando él en realidad estaba en Nueva York.

The New York Times despidió a Blair por escribir mentiras en sus notas informativas, pero The Wall Street Journal jamás separara a O'Grady por escribir imprecisiones, pues a ella tiene la luz verde del propietario del periódico, el magnate Rupert Murdoch, enemigo acérrimo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

Todo lo que huela a Chávez es y será satanizado por el The Wall Street Journal, mientras esté en manos de Murdoch. Es por esa poderosa razón que O'Grady cuando habla de Zelaya Rosales y Honduras termina lanzándole rayos y centellas al presidente venezolano.

Por ejemplo, en ese mismo texto (“Honduras: en el punto de inflexión”) esta columnista escribió “Las violaciones de Zelaya a la ley en los meses recientes fueron numerosas. Pero la gota que rebasó el vaso se produjo hace 10 días, cuando encabezó una multitud violenta que irrumpió en una base militar para tomar y distribuir las boletas electorales impresas en Venezuela para realizar un referéndum ilegal”.

O'Grady desconoce o falsea la información por motivaciones económicas e ideológicas. El pasado 28 de junio, Zelaya Rosales no iba a realizar ningún referéndum, el Poder Ejecutivo celebraría, por medio del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), una “consulta de opinión”, amparada en el artículo 5 de la Ley de Participación Ciudadana.

“Está de acuerdo que en las elecciones generales de 2009 se instale una Cuarta Urna en la cual el pueblo decida la convocatoria a una asamblea nacional constituyente?”, esta era la pregunta que formulaba la papeleta que, sin temor a equivocaciones, nunca ha visto O'Grady, pero la puede encontrar en este blog.

En otra columna, bajo el título “La conexión latina de la Casa Blanca”, la experta escribió "Esta fue la primera vez que regresaba a Honduras desde que fue arrestado el 28 de junio y deportado por los militares por violar la constitución".

En la madrugada de ese día, como todos los hondureños y los mismos militares lo saben, elementos de las Fuerzas Armadas sacaron de su residencia a punta de cañón, bajo amenazas de muerte, al presidente y luego lo expulsaron a Costa Rica. Jamás lo trasladaron a un centro penal para incoarle un juicio.

Esta semana, por lo visto, la especialista en Latinoamericana tenía bloqueada la cabeza, tanto que llegó al extremo de establecer una relación forzada e imposible entre situaciones políticas de dos países disímiles. Ella escribió “Lo que Haití puede enseñarnos sobre Honduras”. Así continúa con la campaña ideológica a favor de la dictadura.

Prensa Latina

El Partido de Innovación y Unidad Socialdemócrata de Honduras (PINU-SD) confirmó hoy su rechazo al golpe militar del 28 de junio pasado y la demanda de restitución del orden constitucional.

Esa decisión fue anunciada por el director ejecutivo de la organización, una de las cinco con representación en el congreso, Wilfredo Méndez, ante cientos de miembros del Frente Nacional contra el golpe de Estado.

Con mucha vergüenza nos presentamos aquí, porque los dos diputados del PINU-SD, Toribio Aguilera y Ana Rosa Andino, se prestaron al golpe al igual que otros pocos dirigentes, dijo Méndez, cuyo discurso fue acogido con aplausos.

Méndez aseguró que la militancia del partido está pidiendo la expulsión de esos diputados y dirigentes golpistas, a quienes -lamentó- son los únicos que entrevistan los medios de prensa que apoyan la asonada.

El dirigente, que por primera asiste a una actividad del Frente que aglutina al movimiento popular y otras fuerzas, subrayó que esos diputados y dos dirigentes más no pueden hablar a nombre del PINU-SD.

Uno de los dos partidos tradicionales, el Liberal, tiene también en su interior una rebelión de las bases, dirigentes intermedios, alcaldes y varios diputados que repudian el apoyo de la junta directiva a la asonada militar.

Unos cinco mil líderes de base acordaron ayer promover la expulsión del partido del presidente de facto, Roberto Micheletti, y de los dirigentes que apoyaron el derrocamiento del presidente liberal, Manuel Zelaya.

Los sectores de base del liberalismo se sumaron desde el comienzo a la resistencia popular contra el golpe militar y por el retorno de Zelaya y el orden constitucional dentro del Frente Nacional.

pgh/rl

Prensa Latina

El presidente venezolano, Hugo Chávez, señaló hoy que permitirle a Estados Unidos o "a cualquier imperio" la instalación de bases militares en Colombia "es una traición a los pueblos suramericanos".

Chávez subrayó que quienes aceptan los siete enclaves que Washington instalará en suelo neogranadino, "están apuñalando la dignidad de los pueblos" y "es un traidor a lo que hemos venido construyendo."

Expresó que en la cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) mañana "yo iré (a Quito, Ecuador) a decir las verdades que hay que decir y a invitar a los gobiernos a que cada quien en su estilo, levantemos nuestra voz."

"No podemos quedarnos de brazos cruzados ante tal amenaza", recalcó.

Significó que "Colombia terminará siendo una colonia del imperio, va a mandar el imperio a sus anchas y se incrementará la amenaza contra nosotros. Pero Venezuela nunca será colonia de nadie, porque es un país libre". Ordenó a la Fuerza Armada y llamó al pueblo venezolano para estar prestos al combate ante la amenaza que representan las bases estadounidenses en el país vecino.

"Fuerza Armada y pueblo debemos acelerar los preparativos de defensa en todos los órdenes porque el enemigo interno se envalentona. Ya ustedes verán que en los próximos meses la oligarquía pitiyanqui venezolana va a comenzar a lanzar sus operaciones de desestabilización porque se sienten apoyados por el imperio", alertó.

Chávez advirtió a los gobernadores de la zona fronteriza con Colombia, específicamente a los estados Zulia y Táchira, ubicados en la zona occidental de y en manos de autoridades opositoras, "que dejen de prestarse a la desestabilización del país."

pgh/rs